jueves 15 octubre 2026 - 15:40
Enfermeras y enfermeros: ángeles de misericordia junto a los pacientes

Hawzah / Las enfermeras y enfermeros, además de brindar atención física a los pacientes, desempeñan un papel fundamental en el proceso de curación mediante el afecto, la empatía y el fortalecimiento de su ánimo. La relectura de las declaraciones del Líder Mártir de la Revolución demuestra que honrar a los profesionales de la enfermería, atender las dificultades de su labor y promover la ética profesional son imperativos del sistema de salud.

Según informó la Agencia de Noticias Hawzah, con motivo del Día de la Enfermería, el Líder Mártir de la Revolución ha calificado en diversas ocasiones la enfermería como una profesión valiosa, difícil y vital para la salud de la sociedad. A continuación, se presenta a ustedes, estimados intelectuales, una selección de las declaraciones del Líder de los Mártires de la República Islámica de Irán en relación con la comunidad de enfermería.

  • La salud, el primer asunto vital de la vida

El tema de la salud es uno de los primeros asuntos importantes en la vida de las sociedades. Este conocido hadiz: “Ni’matan majhoolatan al-sihhathu wa al-aman” (La salud y la seguridad son dos bendiciones ocultas), apunta verdaderamente hacia un asunto esencial y vital. Tanto la salud como la seguridad se cuentan entre las grandes bendiciones cuya importancia y valor el ser humano no comprende hasta que se ve privado de ellas; como el aire, como la respiración. Mientras una persona respira, no comprende la importancia de esta bendición gratuita y omnipresente. Cuando respirar se vuelve difícil, es entonces cuando el ser humano siente cuán grande es la bendición que se ha perdido. (21/04/2010)

  • El papel de la enfermería en la garantía de la salud de la sociedad

El cuerpo médico, de enfermería y el resto de las instituciones de salud son, de hecho, los garantes de esta gran bendición para la sociedad, y el papel de la enfermera en este ámbito es sumamente destacado. (21/04/2010)

  • El sector de la enfermería tiene un impacto decisivo en el sistema de salud

El sector de la enfermería es un sector sumamente influyente e importante. El papel de la enfermera, así como el de la partera, desempeña una función de gran relevancia y enorme magnitud en el sistema de salud del país. Si no hubiera una enfermera compasiva y bondadosa junto al paciente, la probabilidad de que el tratamiento del médico no surta efecto en dicho paciente es muy alta.

Ese elemento y ser de naturaleza angelical que, en la práctica, guía al paciente a través del largo y difícil camino de la enfermedad y su gravedad es la enfermera. Cualquiera de nosotros que haya enfermado y haya pasado por enfermedades graves y cirugías difíciles —incluido yo mismo— lo ha sentido y lo sigue sintiendo de forma evidente. El papel de la enfermera es un papel reanimador, dador de vida. (29/04/2009)

  • La enfermera: ángel de misericordia

Las enfermeras son quienes conocen el dolor de todos los pacientes y personas incapacitadas; son compañeras en los momentos de dolor y sufrimiento de aquellos seres humanos que necesitan compañía y cuidados. (15/06/2005). Las estimadas enfermeras son verdaderamente ángeles de misericordia para todas las personas enfermas y para quienes las cuidan en la sociedad. (24/06/2004)

La enfermera es un ángel de misericordia para el paciente. En ese momento en que el paciente se encuentra desamparado, en aquellas horas en que ni siquiera su esposa, sus hijos, su padre o su madre están a su cabecera, su esperanza, después de Dios, está puesta en la enfermera. Y es esta última quien, como los ángeles celestiales, como los ángeles de misericordia, responde a sus dolores, dificultades y necesidades físicas y emocionales. Esto es sumamente importante; esto no cae en el olvido ante Dios Todopoderoso. Por supuesto, es posible que ningún ojo vea este esfuerzo que realizan. Muchos de los esfuerzos que hacen y los sufrimientos que padecen no son vistos por nadie. A veces, una sonrisa suya dirigida a un paciente desalentado le devuelve la vida. ¿Quién ve esa sonrisa? (24/06/2004)

  • La enfermería: una de las profesiones más difíciles

La enfermera es un ser bondadoso que, mediante su comportamiento, ética y servicios, le obsequia la salud al paciente. Si el médico concluye su tratamiento pero no existen los servicios de enfermería, garantizar la salud del paciente se torna difícil. Quienquiera que haya recibido los servicios de enfermeras bondadosas comprende y sabe cuán eficaz es el papel de la enfermería en el don de la salud a los pacientes. Este ser humano que realiza una labor de naturaleza angelical se enfrenta a numerosas dificultades: diversas enfermedades, el carácter áspero y exasperado del paciente en el lecho de enfermedad, los problemas derivados de la condición del paciente, dolencias graves y posiblemente contagiosas, y el ambiente tenso del hospital. Todo esto es lo que sitúa a esta profesión, con toda su dignidad y santidad, entre las labores más difíciles. (25/07/2001)

  • La enfermería: la más valiosa de las profesiones

Si quisiéramos calcular el valor de los diversos servicios que los sectores de la población se brindan mutuamente bajo la premisa de que todo servicio que se relaciona directamente con el ser humano, todo servicio que constituye una forma de consuelo hacia los demás, todo servicio en el que quien lo presta padece un mayor sufrimiento, y todo servicio basado en la ciencia, la sabiduría, la conciencia y los estudios formales posee mayor valor, entonces considero que el servicio de enfermería se cuenta entre las profesiones y formas de servicio más valiosas. Esto se debe a que la enfermera trata directamente con el ser humano, consuela a una persona que necesita de consuelo, empatía y ayuda, y, gracias a Dios, realiza una labor fundamentada en el conocimiento, los estudios y la ciencia. (12/10/1994)

La enfermera se encuentra en un esfuerzo y desafío mental y psicológico constante; no se trata únicamente de un asunto físico. La fatiga espiritual, el encuentro con el paciente doliente y el sentido del deber de ofrecer a este paciente un remedio tanto físico como espiritual y moral constituyen un asunto sumamente desgastador y una labor pesada. Las enfermeras han asumido esta pesada tarea.

Tengan la certeza de que cada instante, segundo y minuto que pasan en esta labor —impulsados por el sentido del deber frente al paciente, frente al ser humano doliente— reciben una buena acción (hasanah) de Dios Todopoderoso y una recompensa del Señor Divino.

Ningún segundo se pierde en los cálculos divinos. No se debe imaginar que los momentos difíciles que atraviesa una enfermera a la cabecera de un paciente serán ignorados en los cálculos divinos; no es así. Cada momento que transcurren, cada esfuerzo que realizan y cada ejercicio de dominio propio (kaff al-nafs) que muestran frente a las dificultades constituye una buena acción, una labor digna de recompensa, y Dios Todopoderoso registra todos estos momentos. Es necesario valorar estas labores difíciles que generan un impacto grande e importante.

  • Un relato

En la tradición se relata que quien acude a visitar a un enfermo es como alguien que se sumerge en la misericordia divina. Algunos podrían sorprenderse y preguntarse qué particularidad tiene visitar a un enfermo. Ustedes mismos, que conocen las necesidades del paciente y el impacto de su labor, entienden por qué se ha establecido una recompensa tan grande para quien cuida enfermos y para la enfermera, puesto que su impacto es incalculable y superior a los cálculos ordinarios.

Insuflar ánimo a un paciente es, en ocasiones, mucho más vivificante y eficaz que administrarle un medicamento; y ese ánimo lo transmiten ustedes. Leemos en las súplicas: “Allahumma inni as’aluka mujibati rahmatika” (Oh Dios, te pido aquello que atrae Tu misericordia). La misericordia divina no se otorga a nadie sin cálculo ni motivo; hay que suplicar ante Dios para que nos conceda las causas de Su misericordia, es decir, realizar la acción que atrae dicha misericordia para que luego Dios envíe Su gracia. Esta labor es la más eminente causa de misericordia, por lo cual es sumamente valiosa y digna de aprecio. (24/06/2004)

  • ¡Enfermeras y enfermeros: precisos y perfectos!

A las enfermeras y también a las estimadas parteras les digo que valoren este servicio y esta gran bendición. Así como la población debe mirarlas con respeto, ellas mismas deben contemplar su propia profesión con dignidad. Este acto de otorgarse dignidad a uno mismo y de conocer el propio valor desempeña un papel enorme en todos los sectores de la población en cuanto a la calidad de la labor realizada.

Nuestra primera recomendación para todos es que valoren con entusiasmo y afecto la tarea que les ha sido encomendada, que la honren, le otorguen importancia y la realicen correctamente. Hemos repetido en numerosas ocasiones este dicho del Eminente Profeta, la paz sea con él, quien afirmó: “Rahimahullaahu imra’an ‘amila ‘amalan fa-atqanahu” (Que Dios bendiga al ser humano que emprende una tarea y la realiza de manera precisa, correcta y perfecta). Esto es válido para mí, para ustedes, para cada trabajador, maestro, enfermero, así como para las demás ocupaciones, profesiones y responsabilidades. Cumplamos de manera precisa y perfecta con la labor que hemos asumido. (29/04/2009)

A nuestras queridas enfermeras y enfermeros —tanto hombres como mujeres en la profesión— les digo: ustedes que han alcanzado esta bendición, han asumido esta gran labor y realizan este valioso servicio, honrenlo también. No permitan que, Dios no lo quiera, una negligencia, falta o trato inadecuado empañe una labor de semejante grandeza y valor. Cuanto más correcta y ampliamente presten este servicio, mejor será el orden de la vida de las personas y mayor será su recompensa y mérito espiritual. (12/10/1994)

  • La necesidad de redactar un código ético para la enfermería

Por supuesto, las obligaciones también son pesadas y hay que prestarles atención. La ética de la enfermería, al igual que la ética médica, es un precepto religioso, un deber. Su recompensa es inmensa, pero su deber también es muy pesado, puesto que un paciente humano no es una máquina, no es un conjunto de hierro, acero, tuercas y tornillos; no es meramente un cuerpo.

El espíritu humano, los sentimientos y las afecciones del ser humano, especialmente cuando está enfermo y sufre, necesitan enormemente de compasión y ternura. A veces, una sonrisa suya tiene más valor y mayor efecto que el medicamento y tratamiento aplicados a dicho paciente. El enfermo se encuentra perturbado, afligido —especialmente los pacientes graves—, y ayudarle no consiste únicamente en atender su cuerpo; su cuerpo debe ser curado mediante medicamentos, tratamientos, inyecciones y medidas médicas, pero su espíritu se cura con afecto, ternura, caricias y bondad. A veces, esta curación espiritual llega incluso a sustituir a la curación física. Esto es tanto científico como comprobado empíricamente: la alegría del espíritu humano, el bienestar nervioso y emocional tienen un impacto positivo sobre el cuerpo. Esto está en sus manos, al alcance de las enfermeras y enfermeros.

Verdaderamente es necesario elaborar un código ético para los enfermeros; se debe enseñar e instruir un pacto y un tratado de enfermería para que el profesional de la enfermería reconozca la grandeza de su labor —la cual va de la mano lógicamente con la importancia de su propia personalidad— y ejecute su trabajo tal como corresponde. (21/04/2009)

  • Las autoridades y el pueblo

Quienes planifican y toman decisiones en diversos ámbitos deben contemplar esta profesión con esta perspectiva y legislar en consecuencia. La población, que mira con respeto a los servidores de la sociedad en todos los niveles, también debe mirar con esta perspectiva a esta profesión y a sus esforzados trabajadores. El respeto hacia la enfermera es indispensable. La enfermera debe sentir que la sociedad, el pueblo y las autoridades otorgan importancia a su profesión, responsabilidad y esfuerzo. Esto le facilita las dificultades. (25/07/2001)

  • La cultura de la sociedad debe reconocer la importancia de la labor de la enfermería

La comprensión pública de la sociedad y la cultura general de nuestro pueblo deben asimilar correctamente que, para preservar la salud en la sociedad, la importancia de la enfermería ocupa el primer lugar. Es decir, si los mejores médicos y cirujanos realizan su labor con el paciente de la mejor manera, pero dicho paciente no recibe cuidados de enfermería, en la gran mayoría de los casos el trabajo de ese eminente médico o cirujano será inútil. El papel de la enfermería y del cuidado de enfermos en la preservación de la salud y la recuperación del paciente es de primer orden; equivale al papel de un médico experto. Muchos pasan por alto este punto, por lo que el peso y el valor que deben considerarse para la enfermería quedan ausentes de sus mentes y no se les presta la debida atención. (24/06/2004)

A mi juicio, todo nuestro pueblo y todos aquellos que se interesan por el destino de los enfermos y por la salud del país deben mostrar atención, afecto y consideración hacia el sector de la enfermería; tanto las autoridades como la ciudadanía en general. La cultura de la sociedad debe reconocer la importancia y la dificultad de la labor de la enfermería. (24/06/2004)

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